Profesor: Begoña Albarrán Ortiz De Apodaca
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bachillerato B
Microrrelato:
Por Calisto, ¡no!
Ya eran casi las ocho de la mañana, el despertador estaba a punto de sonar. Un día más, Melibea no lo necesitó. Abrió los ojos y vio la otra mitad de la cama, vacía… igual que su corazón. Ya habían pasado dos meses, nada había cambiado. Desde el fatal accidente, ella no era la misma. No era capaz de aceptar la ausencia de Calisto.
Se levantó, fue al baño y se miró al espejo durante un instante. Cogió sus pastillas, tragó un vaso de agua y regresó a la cama. Llamó a Pleberio, como cada mañana, para escuchar el consejo que aún la mantenía viva. Colgó y, absorta en sus pensamientos, recordó cómo comenzó todo. Calisto se fijó en ella en la facultad de medicina. Él, un simple conserje y ella, una guapa estudiante de último curso. El tiempo fue pasando y Calisto hizo todo por conquistarla. Ella acabó enamorándose, pero siempre comprendió que su relación nunca sería aceptada por sus padres dado que él no era nadie y sería una relación de amor desigual; pero, también sabía, que sentía el vínculo que nunca antes había conocido.
Se volvió a levantar de la cama y se observó en el espejo. Ella era mucho más que una simple relación de amor, mucho más que eso. Tiró el bote de pastillas a la basura y terminó de escribir el libro que tanto le había costado, y que había llenado sus días estos meses atrás. Su última frase fue el consejo de su padre: “La vida no se acaba cuando tu amor más verdadero cierra los ojos por última vez. Únicamente se inicia una nueva etapa donde su presencia está en tu corazón. ¿Qué hay más bonito que eso?”
Obra de referencia:
"La Celestina" de Fernando de Rojas, escritor nacido en el seno de una familia de judeo conversos a finales del s.XV. "La Celestina" es una obra transgresora, divertida, canalla. Es una lectura actual